Mucho ruido y pocas nueces

See on Scoop.itTxemabcn

Mucho ruido y pocas nueces
Martes, 17 de Julio de 2012 10:59 , Nasama Alí Ahmed
La responsabilidad política no es, desde luego, la virtud más mimada por los políticos españoles a lo largo de los casi 34 años de período constitucional que disfrutamos y, aunque los casos de irregularidades se han prodigado, no han venido acompañados por las consiguientes dimisiones, sino que aferrados a sus privilegios, han tenido que verse cercados por la Justicia para que el apartamiento de su actividad política fuese un hecho. Convertida en un tópico la actitud refractaria del político a asumir sus responsabilidades, las palabras del diputado por Ceuta, señor Márquez, vienen a caer sobre mojado. No creo que nadie con sentido común, cultura política o mínimamente informado pueda conceder crédito o valor a sus manifestaciones, pues vienen a sobreabundar en un discurso demasiado manoseado y debidamente decodificado por la ciudadanía.
Por un lado, exige responsabilidades personales y, por otro, las funde en el magma de las administraciones, municipales, periféricas y central, para del embrollo sacar al Presidente del Gobierno, limpio de toda mácula. Como siempre, los políticos se ponen de perfil, esperando que pase la tormenta y poder seguir con su juego favorito, continuar en el chollo en que se convirtió la política hace ya años en nuestro país. Si el señor Márquez apunta con su dedo a las responsabilidades del PSOE en la gestión de la crisis, esperamos que no se debilite su determinación y continúe, apuntando a algunas autonomías regidas por su partido, como Valencia y Madrid, aunque corra el riesgo de dejar tuertos a algunos de los suyos, porque “con la ley en la mano” su formación ha dejado pasar ocasiones de fábula para demostrarnos que era otra cosa distinta a los socialistas. Que explique este asunto de forma sistemática y con detalle a los ceutíes, a quienes se supone que representa, pero quienes no tuvieron la última palabra a la hora de elegirlo para que fuera el portavoz de sus problemas y preocupaciones. No son los políticos los que tienen un problema, somos los ciudadanos los que tenemos un grave problema con ellos, es nuestro país el que se encuentra atribulado por una casta que, hace bastante tiempo, descarriló, arrastrándonos a una situación insostenible. La práctica canónica del “y tú más”, que practican los representantes de los partidos, es el reflejo fiel de la gramática parda que manejan para salir airosos de situaciones comprometidas. El ventilador también es instrumento privilegiado por las mañas de nuestros representantes y sus compañeros de aparato.
Les va a ocupar mucho tiempo al señor Márquez y a sus compañeros, Luz Elena Sanín y José Luis Sastre, explicarnos cómo se activará el empleo con la política de hachazos que practica el Gobierno de Rajoy y avala su grupo parlamentario. Tiempo les va a costar explicarnos cómo se explica la deuda privada española, si no por la política del ladrillo que su partido también apoyó. Cómo nos va a convencer de lo que siempre hemos sabido, que es la inmensa mayoría quien paga siempre los desmanes de esa inmensa minoría que aprovechará la contaminación política de la Justicia, propiciada y sostenida por los partidos, para que sus haciendas y fortunas queden intocadas. ¿Se alzará el dedo acusador del señor Márquez contra el aventurerismo de las entidades bancarias y esas grandes fortunas que no saben lo que es tributar? No es mala intención, son los datos que día a día se desgranan, lo demás son palabras vacías y, como mucho, la expresión de buenos deseos, pero no son buenos deseos ni ese reconocimiento retórico de las asfixiantes estrecheces que están sufriendo muchos cientos de miles de españoles lo que necesitamos, sino hechos. Cuánto nos alegrarían el actual y los venideros días, si el señor Márquez y otros muchos representantes de los ciudadanos, tuvieran la honradez y la valentía de proponer seriamente reformas que supondrían un cambio sobresaliente para nuestro país, la de la Justicia, la electoral, la de partidos políticos, la de sindicatos y su financiación, además de las reformas de los estatutos de autonomía, entre ellos el de Ceuta. Esas reformas por las que nos quitaríamos de nuestras cabezas y corazones extremas preocupaciones y desazones. De esa forma, los corruptos serían apartados por sus propios compañeros con una celeridad que dejaría asombrado al común y, los propios interesados, ante la amenaza de la Justicia y el descrédito público asumirían sus responsabilidades como una actitud connatural a su cultura política. Esas reformas, que el señor Márquez y la generalidad de los políticos saben cuánto y cómo mejorarían las instituciones, el Tesoro y la vida de España. Lo demás resulta ser cómo lo describió algún personaje de “Alicia en el país de las Maravillas”, las palabras no importan, lo que importa es quién manda.

http://www.elfarodigital.es/blogs/nasama-ali-ahmed/102759-mucho-ruido-y-pocas-nueces.html...

See on www.elfarodigital.es

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: